domingo, 20 de octubre de 2013

Marcha 12 de octubre por la resistencia indígena: ¡Nada que celebrar! ... PERIÓDICO EL PUEBLO

Como los peñi y las lamngen que dirigían la marcha lo plantearon desde un principio, no hay nada que celebrar. Esto es una conmemoración de un hecho horrible en la historia de Latinoamérica, la invasión española y el genocidio indígena que continuó ocurriendo con la formación de las nuevas repúblicas, incluso hasta estos días conencarcelamientos y asesinatos más solapados.

Desde muy temprano comenzaron a llegar las personas desde distintos puntos de la capital y del país para congregarse en plaza Italia. Incluso desde el sur llegaron algunos werkenes y dirigentes para participar de esta gran marcha, cerca de 15 mil personas fue la cifra que se estimó en los medios. Los discursos de nuestro peñis del sur fueron los que encendieron el espíritu combativo previo a la marcha, dando cuenta de las injusticias con los mapuche y la necesidad de la recuperación de la tierra como lo principal, en este caso el espíritu combativo decía relación con la necesidad de enviar un mensaje claro al pueblo de Chile, y éste era no más represión, no más asesinatos, no más encarcelamientos, e incentivar el apoyo a la lucha por la tierra.
Al avanzar la marcha, se fueron mostrando las diversas manifestaciones culturales, bailes, actuaciones, serigrafía, rayados callejeros, etc. Y los lienzos y expresiones de las diferentes organizaciones, colectivos, gremios, movimientos, etc. Todo esto comandado por los peñi y lamngen de las comunidades en lucha que iban adelante con sus respectivos konas resguardando la marcha. Las manifestaciones de apoyo no solo venían de la marcha con gritos como “libertad a los presos políticos mapuche” sino que también desde fuera de la marcha, de transeúntes, turistas, automovilistas, e incluso desde los edificios salía la gente con sus banderas apoyando la causa mapuche.
El primer hito de la marcha fue el paso por el cerro Santa Lucía (Huelén), por su gran significación histórica, por lo que representa. Justamente desde ese punto se podía observar la gran marcha con una inmensa cantidad de gente que lucha por un objetivo en común. Fue ahí también donde nos encontramos con un lienzo gigante en honor a Rodrigo Melinao, que hacía referencia a que las balas, en algún momento se devolverán. Al virar por Miraflores se podía observar lo extenso de la marcha, y al avanzar se observaban en las calles perpendiculares las fuerzas especiales de carabineros, como una forma de provocar en el último momento, para que todo se acabara luego.
La marcha concluyó en el Parque Forestal, donde las personas comenzaron a llegar muy lentamente, y se fueron acomodando específicamente fuera del Museo de Arte Contemporáneo, en donde se podían ver familias enteras y donde se formaron espacios para compartir y disfrutar del día, la marcha culminó con un ambiente agradable en el cual se sentía en el aire la necesidad de cambiar la situación de opresión que por más de 500 años sufren los mapuche, y hoy en día viéndose sin tierra y víctimas de una gran represión. Con ese ánimo en el corazón y las cabezas termino esta marcha, que ni la infaltable represión policial pudo ahogar.

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